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domingo, 15 de abril de 2012

FARAON SETI I viaje por el inframundo


FARAON SETI PRIMERO

Seti I


 En el antiguo Egipto, la historia hace un hueco para recordar al Faraón Seti I, un incansable constructor y reconocido militar, consolidó la dinastía fundada por su padre y convirtió Egipto en una gran potencia, la que heredaría su hijo Ramsés II.


Y una dinastía la XIX tenía que afirmarse como marco político en el antiguo Egipto, el faraón anciano Ramsés I quién fundó esta dinastía abandonó su vida terrenal para buscar la recompensa de una feliz existencia inmortal en los campos de Osiris. El soberano dejó detrás más de cincuenta años de luchas, con dos años de reinado, su matrimonio con Sitra y al menos 5 hijos; tres de ellos varones y el último de su linaje era el que estaba destinado a convertirse en el futuro faraón Seti I, este descendiente garantizó su sucesión Y continuó su dinastía.


Seti I nació antes de que su padre Ramsés I, subiera al trono.
Cuando aún era príncipe tomó por esposa al dama Tuy, hija de un jefe de carros llamado Raya y de su esposa Ruya, ambos carecían de sangre real.


Seti I procedía de una dinastía de militares, ya que Ramsés por aquel entonces era un general adoptado por el faraón Horemheb. Esta ausencia de origen real no era impedimento para que Tuy se convirtiera en reina de Egipto. Sabemos que Seti fue padre de al menos cinco hijos: tres niños y dos niñas. Su último hijo varón sería el grandioso Ramsés II, que se casaría con su hermana Henutmira. La historia también conoce a otra de las hijas de Seti, Tia, de los demás se carecen de datos.


Mientras Seti era príncipe desempeñó los cargos de visir y comandante en jefe del ejército y, como corregente de su padre Ramsés I, encabezó la única guerra que éste realizó en Siria. Ya curtido en las relaciones exteriores, se consideró en continuador de las conquistas de Tutmosis III y heredero de la labor constructiva de Amenhotep, los mayores soberanos de dicha dinastía. Uno de sus nombres reales Men-Maat-Re (Eterna es la Justicia de Re), llevaba implícitas partes del nombre de ambos faraones, a los que admiraba y con los que se quería sentir vinculado.


Centró su corte en Tebas. En el templo de Karnak, fue coronado cuanto rondaba los treinta años de vida.


Seti marcho a la guerra encabezando su ejército y dividiéndolo en tres facciones, la de Amón, en Tebas, la de Re, en Heliopolis y la de Ptah, en Menfis. Así emprendió campañas militares para legitimar su puesto en la casa real. Algunas escenas de estas batallas aparecen representadas en el templo de Amón en Karnak.


Luchó contra palestinos, sirios y libios.
faraón Seti I

Después se centró en los hititas llegándoles arrebatar Qadesh, aunque luego la perdiera. Llevó las fronteras hacia Siria. Además intervino en Nubia, más allá de la tercera catarata para controlar una rebelión sofocándola en siete días.


Los faraones tenían desde el imperio cinco nombres que les acompañaban hasta el fin de su reinado, formada por títulos a los que seguían los apelativos propios de cada monarca.


Horus era un título que identificaba al soberano como la personificción de Horus en la tierra. Seti tenía con este título el nombre de Toro potente que se manifiesta en Tebas. Un segundo título era el de Nebty que alude a las diosas protectoras, Nejbet y Uadjet. Seti. El poder fuerte que somete a los nueve arcos (los pueblos extranjeros). El tercer título es el horus de oro que remite a la naturaleza divina del faraón y se tomó el nombre del poderoso de los arcos sobre todas las tierras.


Nesut-Bity, el de la caña y la abeja es el cuarto título que hace referencia a su soberanía: Seti tomó el nombre de Eterna es la justicia de Re.


El hijo de Re, el quinto título manifestaba la relación paterno filial entre Re, la gran divinidad solar y el faraón.


Su reinado duró unos 17 años, y dentro de él llevo un gran programa de construcciones y restauraciones de templos. Además restituyó el nombre de Amón.


Todos los centros políticos y religiosos, sus construcciones destacan por su perfección de los relieves. La sala hipóstila de Karnak, los templos de Dra Abu el Naga y Abydos, al sur. Al norte, en Kantir, el rey tenía su palacio de verano. Amplió el santuario d Ptah dos veces, en Menfis. También dedicó su atención al templo de Set en Avaris. De ahí procedía su linaje.


El lugar de culto de Seti era Abydos. Erigió aquí una pequeño capilla funeraria en honor a su padre, como hizo después en el templo de Dra Abu el Naga, siguiendo los preceptos de piedad filial.


Seti comenzó a edificar el santuario de Abydos nada más subir al trono pero, al igual que ocurrió con el templo de Gurna, no llegó a concluirlo, fue su heredero Ramses II quién lo hizo.


Seti tenía una necesidad de estar presente en esta ciudad santa, principal centro de culto de Osiris, al que profesaba una sentida veneración. Debía confraternizar con el dios y con su poderoso clero. Le construyó un templo funerario y a su lado la tumba del dios, que conocemos como Osireion y que había sido el cenotafio del propio soberano.


El santuario tiene un buen estado de conservación, sus techos originales todavía descansan sobre las columnas, y las salas conservan relieves policromos. En ellos podemos admirar la transparencia de lino o el fulgor de las joyas en las que se inspiraron los artesanos que las ha reproducido.


En la parte interior de Abydos, Seti construyó siete santuarios, entre las puertas de esas siete capillas, en la parte alta del muro, el rey mandó grabar unos grandes relieves. En cada capilla se veneraba a un dios diferente, y los dos dioses representados en cada uno de los relieves está situado en los lados. En todos los casos, el soberano aparece arrodillado en el centro, haciendo ofrendas o recibiendo el beneplácito de las divinidades.


Como dioses y atributos de las pinturas destacamos las siguientes:


El Re Horajty, el Protector. El dios Re aparece como Horakthy, el dios sol que brilla en el horizonte. En su diestra sostiene una rama de palmera y un ankh, símbolos de estabilidad y aliento vital respectivamente; su mano izquierda roza la corona de Seti I en actitud de protección. El cabello de Re es azul porque el pelo de los dioses egipcios era de lapislázuli.


La cola de toro que luce Re es otro atributo divino. Los vestidos de los dioses apenas difieren de los del resto de los mortales. Aquí aparece por delante de las rodillas, para que el observador la pudiera apreciar.


Amón entrega a Seti, la cimitarra, la espada de hoja curva y la maza de guerra, son los símbolos del dominio del rey sobre sus enemigos. El dios también ofrece una rama de palmera, que simboliza el renacimiento de su poder renovado.


El rey sujeta las alas de un pájaro pequeño, un rejit, símbolo del pueblo que gobierna y controla. Lleva una peluca del color de los pelos de los dioses y a los que el faraón de asimila, y una corona atef, atributo de Osiris, con dos cuernos de carnero, dos plumas de avestruz, el disco solar y dos cobras, símbolos de la región.


En cuanto al trono divino está decorado con la Reunión de las dos Tierras o Sema- Tawy. Es una tráquea de bóvido donde se anudan tallos de flores de loto y de papiros, las plantas que representan Egipto. Simbolizan la unión de las tierras de Egipto bajo la protección de los dioses y el rey.



El santuario de Abydos tiene forma de L invertida, consta de un eje principal orientado de este a oeste y un ala secundaria. Ésta albergó la zona de almacenes, así como capillas dedicadas a los dioses menfitas y un lugar de culto a los ancestros.


Se le dedica una lista para recordar a los dioses desde la época de Menes hasta Seti, ahí se omite a Akhenatón el hereje.


Dos patios a cielo abierto daban el acceso al interior, estructurados en terrazas unidas en rampas, estaban separadas por dos pórticos de doce columnas cuadrangulares cada uno. El primer pórtico desapareció con el paso del tiempo.


El osireion, estaba excavado bajo tierra, y cubierto de vegetación, estaba pensado para que las aguas freáticas lo fueran inundando parcialmente. Es el cenotafio del rey y la tumba simbólica del dios Osiris.


La puerta monumental está decorada por pilonos, allí se exalta la figura del rey sobre los enemigos. De aquí partía un témenos, un muro que rodea el santuario y delimitaba el espacio sagrado. Pasado el pilono, en el primer patio y a cielo descubierto había dos estanques llenos con aguas frías del Nilo, destinados a las abluciones rituales con que se purifican los sacerdotes. También había un lago sagrado, rodeado de árboles, en él se hacían las abluciones con el agua fría del Nilo antes de entrar a ver al dios del santuario.


Tras atravesar el segundo patio se llega al segundo pórtico de columnas cuadrangulares, por donde se accede al templo. En ellas se grabó al faraón acompañado de distintos dioses. Las salas hipóstilas, están construidas a dos niveles, forman un verdadero bosque de columnas. El techo es el original y en el se practicaron ventanas y tragaluces por los que se ilumina el recinto.


Las capillas dedicadas a los dioses son los de Seti divinizado, Ptah, Re-Horakhty, Amón Re, Osiris, Isis y Horus.


Los vestíbulos dedicados a Osiris son las zonas más sagradas del templo. Allí está representada la erección del pilar djed símbolo de resurrección.


Seti falleció a los 45 años de edad, su esposa le sobrevivió. El cuerpo del soberano fue trasladado desde la orilla occidental hasta la oriental para cumplir las ceremonias fúnebres y proceder a su momificación. Luego lo trasladaron a su tumba. Es una de las que mejor se conserva.


Su tumba fue descubierta por Giovanni batista Belzoni en 1817. La caja de su sarcófago de alabastro se expone en el Museo John Soane de Londres. Su momia reposa en el Museo Egipcio de El Cairo.



INFRAMUNDO EGIPCIO 





2 comentarios:

  1. me gustaría más de estas biografias con sus respectivos videos, como este que estoy viendo d
    del faraon Seti I.

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  2. muchas gracias me ha servido un montón

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