lunes, 27 de septiembre de 2010

LA ASTROLOGIA EGIPCIA

La astrología ha jugado un papel importante en la sociedad desde el principio de la civilización, e incluso quizá antes que eso. Su influencia puede ser vista en casi todo el mundo. La historia de la astrología es larga, y la creencia común es que sus orígenes se encuentran con los griegos. Sin embargo, una mirada más cercana demuestra que la astrología ya existía mucho antes, y los egipcios tenían mucho que ver con ello.


La Magia de la civilización egipcia es especial y única en el mundo. Sus conocimientos acerca del mundo de los muertos y de los misterios de los cielos hicieron de los egipcios una gran civilización.

En las cartas del Tarot se recogen todas las posibilidades de conducta, es en este sentido, un esquema de los manuales mnemotécnicos usados en la Edad Media, para ayudar a la memoria, y en ellas se intenta agrupar toda la sabiduría del Antiguo Egipto.

Las cartas muestran pautas de conducta que engloban prácticamente todas las situaciones que se pueden producir en la vida de una persona. El Tarot Egipcio como Oráculo de los Faraones proviene del Gran Libro de Thot, un papiro superviviente de azarosas y dramáticas historias. Thot, el maestro de los maestros, llegó a Egipto desde la constelación de Sirio, mediante un objeto volador, con siete sabios que le acompañaron para traer todo su saber a los pobladores del planeta Tierra.

Aquel papiro desapareció y fue quemado, pero alguien se ocupó de que no se perdiera y su copia apareció más tarde en manos de uno de los hijos de Ramsés II. Todo cuanto era posible conocer respecto al mundo, tanto visible como invisible fue resumido en setenta y ocho figuras. En ellas se recogen todas las posibilidades de conducta, es en este sentido, un esquema de los manuales mnemotécnicos usados en la Edad Media, para ayudar a la memoria intentando agrupar toda la sabiduría del Antiguo Egipto.

Las cartas muestran pautas de conducta que engloban prácticamente todas las situaciones que se pueden producir en la vida de una persona, contienen la esencia vital de todo cuanto el hombre ha podido conocer o intuir, sintetizando en símbolos las enseñanzas morales y metafísicas que el pensamiento humano ha sabido acumular a lo largo de su historia.

En la antigua cultura egipcia, cada día que nacía una persona se le bautizaba con el nombre de un Dios de acuerdo a su regencia.
La astrología egipcia es un sistema global de descripción de la realidad que analiza y clasifica los fenómenos de la naturaleza. Sus teorías son consideradas leyes cósmicas inmutables, aplicables a cualquier plano y manifestación de la vida.

Palabra de poder de cada signo:

Hijos de Bastet → Yo sé
Hijos de Selket → Yo doy
Hijos de Apep → Yo poseo
Hijos de Ptah → Yo soy
Hijos de Atum → Yo pienso
Hijos de Isis → Yo puedo
Hijos de Ra → Yo reino
Hijos de Horus → Yo analizo
Hijos de Maat → Yo amo
Hijos de Osiris → Yo deseo
Hijos de Hator → Yo veo
Hijos de Anubis → Yo uso

La situación del Sol
El único astro que realmente fascinó a los egipcios fue el Sol, debido a la regularidad de su trayecto. Los grandes sacerdotes de Héliopolis, ciudad sagrada muy antigua, enseñaban que el Dios solar Re aparecía bajo aspectos diferentes durante el transcurso del día, en analogía con las 4 edades del hombre.
El Sol de la mañana fue representado por un niño, el del mediodía por un adulto o un halcón, el Sol poniente por un viejo, y el de medianoche por la piel de Osiris en el mundo subterráneo.
Sin embargo, aunque los conocimientos astronómicos, esotéricos, artísticos y técnicos eran, sin duda, enormes, y aunque su creencia en la tanatología daba lugar a una gran elevación de pensamiento, los egipcios estaban lejos del nivel de conocimiento de los pueblos descendentes en Mesopotamia, y sólo después estos últimos tuvieron acceso a este conocimiento.
El año estaba dividido en 12 meses. A su vez, cada mes se dividía en 3 períodos de 10 días, precursores de los decanatos utilizados todavía en la astrología popular contemporánea. Su representación más antigua se encuentra en la tumba de la V dinastía (hacia el año 2000 a.C.).

lunes, 13 de septiembre de 2010

La Piedra Rosseta


La Piedra de Rosetta

Descubre como fue como encontraron la Piedra Rosetta  y quién descifró el significado de sus jeroglificos

Los antiguos jeroglíficos egipcios comenzaron a descifrarse con el descubrimiento de la Piedra Rosetta por los estudiosos franceses, durante el intento fallido de Napoleón de conquistar Egipto en 1798.
Varios días antes, el almirante británico Horacio Nelson había destruido la flota francesa en Abuquir, Egipto. En esos días, los arqueológos franceses descubrieron una losa de granito en una región conocida como Rosetta, en la localidad de Rashid.
La piedra contenía las tres escrituras antiguas: el griego, el demótico y los jeroglíficos. En los decenios siguientes, los estudiosos británicos, franceses y alemanes usaron esta piedra para descifrar los jeroglíficos egipciones. Esta tabla, conocida como la Piedra Rosetta, fue llevada al Museo Británico en 1802, y aún hoy, permanece allí.
Aún hoy se debate sobre el origen de los jeroglíficos egipcios, aunque la fecha que se da más aproximada es la de la unificación de Egipto en el 3050 a.C, o al menos 150 años alrededor de esa fecha. Aunque pueden existir ciertas similitudes con la escritura cuneiforme mesopotámica, Egipto desarrolló el arte del jeroglífico, muy diferente de la idea de escritura que había partido desde Mesopotamia.
Los jeroglíficos iniciales eran como pictogramas, representaciones simples de un barco o un árbol, que expresaban una historia simple. La evolución de estos pictogramas a los ideogramas y los fonogramas dieron lugar a otros sistemas del mundo antiguo, como el de los chinos. En Egipto, algunos fonogramas se convrtieron en símbolos especializados.


Los jeroglíficos se usaban en los monumentos, en las paredes de los templos, en las pirámides y los edificios públicos. Los egipcios desarrollaron una forma cursiva parecido a una abreviatura de la propia escritura, y que se conoce como hiératico. El hiératico se convirtió en la escritura demótica, una de las formas de escritura encontrada en la Piedra Rosetta. Con el tiempo, esta escritura demótica se convirtió en el alfabeto griego, antes de haber sido copto. Se cree que Jean Champollion, uno de los descubridores de la Piedra Rosetta, sabía copto.




Una vez que los británcos lograron neutralizar la incursión de Napoleón en Egipto, la mayoría de las antigüedades descubiertas, incluida la Piedra Rosetta, se enviaron a Londres. Muchas copias de la Piedra fueron enviadas a los centros universitarios de Europa. Además de los trabajos de Champollion, hay que recordar también al físico inglés Thomas Young, quienes lograron descifrar los secretos de Rosetta.
Champollion dedujo correctamente que los jeroglíficos tenían una fonética, aunque desgraciadamente, murió antes de probar del todo su teoría. Sin embargo, fue otro francés, Emmanuel de Rouge, quien en última instancia, logró resolver, basándose en Champollion, el enigma de los jeroglíficos.
Muchos objetos del antiguo Egipto siguen en los sótanos de los museos y universidades esperando a ser descifrados. Cada descubrimiento nos acerca aún más al modo de vda de Egipto.

                                       










La vida en el Antigua Egipto

La sociedad del Antiguo Egipto representa una jerarquía distinta de lo que tenemos hoy en nuestra sociedad. La sociedad egipcia estaba estructurada como una monarquía absoluta cuya cabeza era el faraón, quien era dueño de las tierras y tenía el poder total sobre sus súbditos. Bajo el faraón se ubican las demás clases sociales, que permanecieron inalterables debido a que por generaciones los hijos realizaban las mismas tareas de sus padres. De eso, la historia de la sociedad egipcia declara una división exacta bien organizada y bien controlada entre la gente de clases sociales, mejor indicado, entre el gobernante y los súbditos. Por otra parte, se llega a decir que la sociedad egipcia se dividió en dos clases: el faraón y el resto, ya que todo el resto personas, bienes, tierras, le pertenecía, al ser la encarnación de los dioses en la tierra y el señor del alto y bajo Egipto. Pero entre los dos extremos existían otras muchas consideraciones: desde los altos funcionarios, verdaderos "faraones" del territorio sobre el que gobernaban, hasta artesanos y campesinos que pagaban sus impuestos y gozaban de una cierta independencia e incluso de bonanza si la economía atravesaba una de sus etapas de expansión.
En cuanto a las figuras más relevantes de la sociedad faraónica, destacan las siguientes:


EL FARAÓN: representante del dios Horus en la tierra y el enlace entre los dioses y los hombres. La monarquía presenta una dualidad, como gobernador del Alto y el Bajo Egipto, el faraón es representado con dos coronas: la blanca del sur y la roja del norte.

                                               Faraón de Egipto 

SACERDOTES: se dedicaban a ofrendar a los dioses, a cambio recibían tierras e ingresos. En templos como el de Karnak hubo una gran plantilla dedicada exclusivamente a esta labor, y ejercían gran influencia sobre el faraón y las clases dirigentes, pero probablemente no es hasta el Imperio Nuevo cuando la dedicación exclusiva se generaliza. Normalmente era el faraón quien designaba quién estaba al frente del templo, pero a finales del Imperio Nuevo los cargos se hicieron hereditarios en muchos casos. Tenían escuelas para preparar a los jóvenes para el sacerdocio, generalmente provenientes de familias nobles. Recibían ingresos de las ofrendas de los templos y de los trueques.

EL CLERO DE AMÓN: las primeras alusiones al clero de Amón se encuentran en la XII Dinastía, y era dirigido por un gran sacerdote llamado "el primer profeta de Amón", que contaba con alto clero y un bajo clero como asistentes. Un amplio personal femenino acompañaba a los sacerdotes: eran las cantoras y las esposas del dios. La reina tenía el título de divina adoratriz. Los sacerdotes de Amón estaban entre los más ricos, lo que favoreció su poder.

LOS ESCRIBAS: se dedicaban a la escritura de documentos de todo tipo: literario, religioso, histórico, administrativo, judicial... Había escuelas de escribas que permitían el acceso a todo aquel que lo solicitaba, a pesar de la jerarquización de la sociedad egipcia. En una gran fosa de la aldea de trabajadores de Deir el Medina, se han encontrado grandes cantidades de ostraza, un material que se utilizaba para hacer pruebas, y que han proporcionado valiosa información sobre la procedencia plural de quienes sabían escribir, sobre sus modos de vida, y sobre sucesos como la primera huelga de la historia, que se comenta más adelante. Escriba Sentado


Los escribas del antiguo Egipto eran los encargados de inscribir, clasificar, contabilizar y copiar, utilizando varios tipos de escritura, como la hierática o demótica, que permitía escribir rápidamente, con la ayuda de un cálamo sobre papiros u ostracas.
Los escribas pertenecían a una casta especial. En Egipto, el buen funcionamiento del Estado reposaba, esencialmente, en los escribas. Administradores, contables, literatos o escribanos públicos, estos maestros del cálculo y la escritura eran omnipresentes.
LOS ARTESANOS: trabajaban para el faraón o para los grandes templos, en amplios talleres bajo la supervisión de un superintendente, un cargo que generalmente era hereditario.


La Artesanía Egipcia debió ser muy importante, tanto para objetos suntuarios como de primera necesidad: había carpinteros, escultores, vidrieros, tejedores, pintores, albañiles... que debían trabajar unas ocho o diez horas al día, y ocho días de cada diez, según la semana egipcia Artesanos




LOS TRABAJADORES DEL FARAÓN: la política de obras públicas de los faraones obligaba a mantener a un gran número de trabajadores. Uno de los ejemplos más llamativos será la concentración de estos trabajadores en el poblado de Deir el-Medina, del que hablaremos más adelante. El régimen alimenticio de los trabajadores solía estar compuesto de pan, carne de buey, ternera, gacela aves y todo tipo de verduras, además de vino, leche y cerveza. Trabajaban ocho días de cada diez, y los vigilaban escribas, funcionarios y el clero. Muchos de los obreros eran dueños de sus propias casas, y podían ausentarse del trabajo por enfermedad, celebración de la fiesta de la madre o discusión con la esposa. Tenían incluso un tribunal de obreros que dirimía los asuntos que los enfrentaban. Los salarios se pagaban en víveres y puntualmente, y cuando no sucedía se producían huelgas. Parece que los trabajadores del faraón tenían unas condiciones privilegiadas de vida frente al resto de obreros.
LOS CAMPESINOS: entre julio y octubre se producía la inundación del Nilo, que permitía el desarrollo de la agricultura en Egipto. Cuando terminaba, se preparaban las tierras y se marcaban las lindes para evitar pleitos. El arado de las tierras se realiza mediante tracción animal, aunque es frecuente que el campesino recurra al arado manual cuando carece de otros medios. Después la siembra de espelta, lino y cebada. Se adecuaban los canales de agua para las tierras más alejadas del Nilo. La cosecha solía ser vigilada por los inspectores de impuestos, y los escribas tomaban nota de cuanto se producía y el grano que quedaba almacenado en los silos. También fueron muy frecuentes los productos de regadío. Campesino arando

Segadores egipcios

MÚSICOS: era frecuente que bailarines y músicos actuaran en las fiestas del rey, y también en público durante festivales y celebraciones.

SIRVIENTES: En las casas más adineradas muchas mujeres trabajaban como sirvientas domésticas.

ESCLAVOS: nunca fueron numerosos, y casi desaparecieron durante el Imperio Nuevo. Generalmente eran extranjeros, capturados en las guerras. Podían ser comprados y vendidos como ganado, pero también existía la posibilidad, y se dieron casos, en los que finalmente acabaron arrendando tierras y comprando su libertad.

COCINA EGIPCIA: La comida egipcia es una deliciosa combinación de sabores, gracias a los distintos ingredientes que proceden de la gastronomía mediterránea, africana y árabe. Los egipcios toman tanto carne como pescado. Las carnes suelen ser de vaca, cordero o aves como el pavo, el pato, el pollo y el pichón. Los pescados, tanto de agua salada como dulce, son frescos y están bien preparados. La clase social determina la calidad de los alimentos que se consumen. Los esplendidos banquetes de los egipcios ricos están bien documentados, con los celebrantes comiendo carne regada por vino. Sin embargo, la gente corriente no tenía esa suerte, y la carne no aparecía a penas en su dieta diaria. El buey era un plato popular, mientras que la carne en general podía ser asada, cocida estofada, y era un lujo que la mayor parte de los egipcios se permitía únicamente durante las fiestas u ocasiones especiales. Por otra parte, lo que sí comían a menudo era pescado seco, un importante recurso nutritivo en la dieta del aldeano. En cuanto a las frutas, verduras y productos diarios; se considera que judías, cebollas, ajo, apio, lechugas y pepinos están entre las verduras más consumidas por los antiguos egipcios. La elaboración del vino está en tradición mediterránea, en Egipto es bien conocida y será un producto consumido por la clase social privilegiada, además de una apreciada ofrenda en ritos religiosos. Los jardines eran muy populares, y a menudo cultivan árboles frutales y otros cultivos. Varias frutas, como los dátiles, los higos, las uvas, las granadas, y ocasionalmente las almendres, estaban disponibles para la población en general. Todas las frutas se consumían tanto frescas como secas (para conservarlas durante más tiempo). La bebida más tomada por los egipcios antiguos será la cerveza. Hecha por las mujeres, se mezclaba pan duro con levadura, dejando que fermentase en grandes vasijas. Unas cuantas semanas después, la masa resultante se filtraba y prensaba antes de ser bebida.

Deportes del Antiguo Egipto: Muchos de los deportes que se practican hoy, ya fueron practicados por los antiguos egipcios. Inscripciones en muchos monumentos indican que se practicaba la lucha libre, pesas, salto de longitud, natación, remo, tiro con arco, pesca, atletismo... Reyes y príncipes asistían a estas competiciones deportivas y alentaban a los equipos. Tenían establecidas sus reglas, árbitros neutrales, uniformes de jugador. Tanto el ganador como el perdedor recibían un collar como premio, el ganador el collar a su superioridad y el segundo por su espíritu deportivo.

La mujer: mantenía su nombre, una cierta independencia e incluso su trabajo: había comadronas, tejedoras, intendentes, o bien colaboraban con el negocio de su marido. La mujer egipcia disfrutó de total independencia y libertad. Aunque su destacada igualdad con el hombre supuso en general una adelantada forma natural de aplicación de la justicia, esta igualdad podía volverse en su contra, si una mujer cometía una falta o delito sancionado por la ley, su condición no la eximía, por lo que el castigo era penado con la misma dureza.




La mujer tenía el mismo derecho que el hombre a la propiedad, a administrar sus bienes, a litigar personalmente en todos sus asuntos, a tener negocios y a dejarlos como herencia a quien mejor le conviniese. En la vida y la cultura en el Antiguo Egipto están representadas a través de la riqueza de lo que ha sobrevivido. El Antiguo Egipto fue gobernado por la figura central del Faraón y por una burocracia masculina; sin embargo la mujer tuvo un lugar muy destacado en este "gobierno de hombres".A la mujer se la veía no solo como esposa, madre, fiel a su familia y amante de las tareas domésticas sino como una figura poderosa, sensual y erótica que, a través de su propia personalidad influía directamente en el poder que dirigía el Imperio Egipcio. Es más, en ciertas ocasiones ella gobernó como Faraón e incluso como regente y bajo su mandato Egipto fue un lugar rico y próspero. La mujer podía ejercer una profesión y tenía los mismos derechos que el hombre. Ya fuesen sirvientas, reinas, sacerdotisas o prostitutas, las mujeres egipcias siempre fueron respetadas, y mantuvieron una posición privilegiada en la sociedad de su tiempo.