¿Quién era el faraón?
El faraón era el rey de Egipto, y existieron muchísimos a lo largo de toda su civilización. Estuvieron repartidos en treinta dinastías o familias reinantes, sucediéndose desde el inicio de su historia hacia el año 3100 a.C., hasta la llegada de los griegos en el año 332 a.C.
Pero no todos los faraones fueron tan famosos como Ramsés II o Tutankhamón. Algunos reyes fueron olvidados.
¿Sabéis qué significa la palabra faraón?
Es sencillo. El faraón residía en un espléndido palacio o per-aa, es decir, "casa grande". Y de ese modo se le llamaba faraón.

Cuando un faraón era coronado recibía cinco nombres que componían su título formal. Se escribía dentro de un cartucho con forma ovalada. El que nosotros usamos es el quinto, aunque los egipcios empleaban el cuarto. Por ejemplo, a Tutankhamón le llamaban Nebkheprure.
Los faraones vestían muy elegantes y tras su coronación recibían varias insignias reales que usarían durante todo su reinado. Sobre el pecho cruzaban el flagelo o cetro Nejej, y el cetro Heka o cayado de pastor, símbolos que representaban al dios Osiris.
En la frente, el ureus representaba una cobra que le protegía de los enemigos. Y usaban una barba postiza que se ataban con un cordón.
En la cabeza, se colocaban diferentes tocados.
Se solía cubrir la cabeza con el nemes, un tocado con rayas azules y blancas que caía sobre los hombros.
La corona azul o jeperesh se reservaba para los días de fiesta y hacía referencia al dios sol.
La corona blanca representaba al Alto Egipto. Y la corona roja al Bajo Egipto. Las dos unidas formaban la sejemty, que representaba la unión de las Dos Tierras.

1-Corona Blanca 2-Corona Roja 3-Sejemty 4-Jeperesh 5-Nemes
El faraón tenía gran poder y fortuna, pero también muchas responsabilidades. Era jefe del gobierno, jefe del ejército y jefe religioso.
Como gobernante dictaba las leyes debiendo guardar el maat (armonía y orden), manteniendo unidas las tierras de Egipto. Por eso se le llamaba "Señor de las Dos Tierras" (Alto y Bajo Egipto).
Contaba con un gran número de ministros y funcionarios para poder gobernar el país. Tenía un visir, que era una especie de presidente del gobierno, y siempre estaba junto al faraón. El resto de asistentes lo formaban los consejeros, escribas y gobernantes de las provincias o nomos, así conocidos como nomarcas.
Como jefe del ejército, los faraones eran entrenados como guerreros y dirigían el ejército egipcio en las batallas. Aprendía a manejar las armas desde niño. Practicaba el tiro con arco en las cacerías de leones por el desierto.
Como jefe religioso, tenía el deber de construir templos para hacer en ellos ofrendas a los dioses. Realizaba multitud de ceremonias para solicitar el favor de los dioses, por ejemplo, para pedir que la crecida del Nilo fuese beneficiosa y fertilizara las tierras. Contaba con la ayuda de los sacerdotes.
Dios-rey
Fue considerado como un dios viviente. Como gobernante se le igualaba al dios real Horus. A veces se le consideraba como Ra, dios del sol. Y después de su muerte se identificaba con Osiris, dios de los muertos.
La reina
Un faraón podía tener varias esposas, pero solamente una era la que reinaba junto a él. Así la reina reciba el nombre de "Gran Esposa". A veces se casaban con su propia hermana para fortalecer su acceso al trono, imitando a los dioses que igualmente se casaban entre hermanos.
La sucesión de los faraones venía generalmente de padres a hijos.
Faraones del Sol
Faraones y la Era Dorada
Faraones Negros
Amon Hotep
Akenaton
TUTANKHAMON
Duodécimo rey de la XVIII dinastía egipcia, que accedió al trono tras la muerte de Akhenatón (Amenofis IV), por hallarse casado con una de las hijas de aquel rey y de su esposa Nefertiti.
Algunos especialistas pensaron que Tutankhamón había sido hijo de Amenofis III y de Tiyi , por lo que sería hermano menor de Amenofis IV.
Hoy se argumenta, de acuerdo con estudios serológicos y osteológicos, que fue hijo de Amenofis IV y de Kiya , la cual murió al darle a luz.
A la muerte del "faraón hereje", Tutankhamón -que se había hecho llamar Tutankhatón con motivo de la religión amarniana- ocupó el trono dado su matrimonio con Ankhesenpaatón, la hija de Akhenatón, y por lo tanto, hermanastra suya.
Sin que sepamos cuándo, volvió a la disciplina del culto a Amón , tomando como nombre de coronación el de Nebkheperure.
De su corto reinado (murió a los 18 ó 19 años, y el poder lo había alcanzado a los 9) no se sabe prácticamente nada.
Se conoce, sin embargo, el Decreto de Restauración emitido en Menfis, por el que se autorizaba la vuelta del culto a Amón (Estela de cuarcita hallada en Karnak y hoy en el Museo de El Cairo), y también parte de su política de construcciones (en Luxor y Karnak, sobre todo).
Su corto reinado estuvo controlado por el general Horemheb y por Ay , lugarteniente de los carros y "Padre del dios".
Asimismo, ejercieron su influencia los visires Usermontu y Pentu, el tesorero Maya y el jefe militar Nakhtmin .
La inesperada muerte de Tutankhamón sobrevenida, tal vez, en Menfis, en donde radicaría la capitalidad del país, a causa de una caída o por la herida de un arma (algunos egiptólogos piensan que pudo morir violentamente), o también por una enfermedad, planteó serios problemas de sucesión.
El rey no había dejado descendencia (aun cuando en su tumba fueron hallados dos cadáveres de recién nacidos) y por ello su viuda, llamada entonces Ankhesenamón, hubo de escribir al rey hitita Suppiluliumas I solicitándole a uno de sus hijos para casarse con él y trasmitirle así los derechos al trono egipcio.
El príncipe hitita sería enviado a la Corte, pero fue asesinado.
La viuda se casó con Ay, el "Padre del dios".
Tutankhamón ha pasado a la Historia por el hallazgo de su famosa tumba que se hubo de preparar muy rápidamente- en el Valle de los Reyes, descubierta en 1922 por Howard Carter, con fabulosos tesoros.
El hecho de haber quedado la citada tumba por debajo de la de Ramses VI permitió que llegara intacta, aunque con señales de violación, a nuestro siglo.
RAMSES II
Tercer rey de la XIX dinastía egipcia, hijo y sucesor de Sethi I , quien lo había asociado al trono, y de su esposa Tuya .
Ramses II, calificado como "Sol de todos los países", "Imagen perfecta de Re" y "Glorioso sol de Egipto", fue sin duda uno de los más importantes faraones egipcios, educado conforme a su rango y bajo el ideal de la grandeza de las Dos Tierras.
Fue excelente cazador (abatió un número fabuloso de leones) y sobre todo un gran constructor, además de un excelente militar y político.
No dudó en fundar diversas ciudades por todo el país que llevaron su nombre, siendo la más famosa la de Pi-Ramses, situada en un lugar estratégico (hoy Tell ed-Daba) y en la que instaló su residencia.
Su política exterior la centró en el mantenimiento de la hegemonía egipcia, tanto en Nubia, a donde dirigió diversas campañas militares (Beit el-Uali), como en la frontera del delta, amenazada por las primeras incursiones de pueblos extranjeros -los sharden- precursores de los Pueblos del Mar, y que pudo contener, incorporándolos a continuación en su ejército.
A ello siguió una primera campaña por Siria que lo llevó a Canaán, Tiro y Biblos.
Desde aquí pasó al país de Amurru, sorprendiendo a su príncipe Benteshina que, unas veces aliado a los hititas y otras a los egipcios, intentaba obtener beneficios de su supuesta neutralidad.
Al siguiente año, Ramses II alcanzó Qadesh, junto al río Orontes, lugar en donde se enfrentó a las tropas hititas dirigidas por su rey Muwattallis , en una celebérrima batalla de indeciso final (de hecho, Ramses II no pudo tomar la ciudad), cuya memoria ha llegado a nosotros en el famoso Poema de Pentaur, que hizo grabar el rey egipcio en diferentes lugares para su divulgación.
A aquella batalla siguieron otros combates esporádicos en Ascalón, Kerpet, Merem, Sherem, Deper y Tunit, hasta que un tratado egipcio-hitita, firmado por Ramses II y Khattusilis III en el año 1268 a.C. puso fin a las hostilidades, y que conocemos por una versión hitita (escrita, sin embargo, en acadio cuneiforme), hallada en Boghaz-köy, y por copias egipcias (Karnak y Ramesseum).
Al cabo de varios años el tratado se reforzó con el matrimonio de Ramses II con una princesa hitita, hija de Khattusilis III, llamada Naptera y que tomó el nombre egipcio de Maathorneferure (Estela del matrimonio), completado luego con una segunda princesa hitita que pasó al harén real.
Asimismo, se preocupó de proteger la frontera occidental, limítrofe con Libia, para detener las incursiones de Meshuesh y de Libu, levantando para ello varias fortalezas entre Rakothis y la actual el-Alamein.
Los asuntos religiosos los dejó en manos del Gran sacerdote Nebunenef , persona de total confianza -quien veló por un prudente equilibrio de cultos- y los políticos en Paser , Visir del Alto Egipto.
Ramses II contó con no menos de ocho esposas oficiales:
Nefertari , la más amada y enterrada en el Valle de las Reinas, Iset-neferet , Bint-Anath, Meryt-amón III , Nebettauy, Henutmire , Maathorneferure -la hitita-, y otra segunda hitita de nombre desconocido, así como con un nutrido harén que le hizo padre de más de cien hijos.
Su larguísimo reinado (gobernó 67 años y murió a los 92) le permitió celebrar trece Fiestas Sed (la número catorce, a pesar de estar anunciada, no pudo llevarse a cabo) y emprender numerosas obras de construcción que, según ha revelado la egiptología, llevó a cabo mediante la apropiación de obras antiguas, la finalización de otras ya emprendidas y el inicio de nuevos proyectos.
Hay que citar el templo de Abidos, la sala hipóstila de Karnak, el pilono y el patio de Luxor y su templo funerario (Ramesseum), sin olvidar los edificios levantados en Menfis, Tanis, Pi-Ramses o los dos magníficos templos rupestres de Abu Simbel (uno dedicado al propio faraón, que se autodivinizó, y el otro a su esposa Nefertari) y que han sido trasladados de su lugar originario en 1964 y 1968 a causa de la presa de Assuán y las aguas del lago Nasser. Asimismo, del rey nos han llegado, además de una abundante documentación, varias de sus estatuas, siendo quizá la más interesante la conservada en el Museo de Turín (1,94 m de altura), que lo representa sonriente y ataviado con la corona azul (khepresh) y el cetro heka.
En Akhmim, a unos 140 km de Luxor se localizaron en 1981 y 1991 los fragmentos de dos colosos de Ramses II (uno de 8 m de altura) cubiertos de jeroglíficos, así como otro que perteneció a su hija y esposa Meryt-amón.
Todos ellos habían formado parte del monumental templo de Akhmim, cuyas ruinas están hoy cubiertas por las actuales casas de tal enclave.
Es también interesante el coloso (10,30 m. de altura) que de Ramses II yace en un palmeral de Menfis y que es uno de los 11 colosos que se habían destinado para el templo de Ptah de tal lugar.
Los restos mortales de Ramses II, llamado en su ascensión al trono Usermaatre Setepenre, fueron depositados primero en la tumba que se hizo en el Valle de los Reyes (todavía no excavada en su totalidad) y luego en la de su padre, en donde fueron saqueados y desde allí trasladados al "escondrijo" de Deir el-Bahari.
Su momia, universalmente famosa, se halla en el Museo de El Cairo.
Ramses II
Asimismo, ordenó disponer una monumental tumba -catalogada con el número 5- en el Valle de los Reyes con más de 60 cámaras para sus numerosos hijos, explorada en 1995 por Kent Weeks.
Algunos egiptólogos piensan que Ramses II, que empleó a hebreos para la construcción de su ciudad Pi-Ramses, fue el faraón del Éxodo, el perseguidor de Moisés , aun cuando la presencia de su momia indica que no pudo haber muerto en el Mar Rojo (si bien la Biblia no dice taxativamente que muriera el faraón).
Tampoco ha llegado ninguna inscripción o texto egipcio que aluda a tal evento. Numerosos personajes destacaron durante el reinado de Ramses II, entre ellos los Visires Paser, Kay, Rahotep , el Virrey Setau, los sacerdotes Nebunenef, Khaemuaset , Bakenkhonsu I y los generales Ramses-Nakht y Uriya.
A la muerte de Ramses II el trono pasó a su décimo tercer hijo, llamado Merenptah .