TUTANNKAMON EL JOVEN FARAON
La primera reconstrucción facial del faraón Tutankamon, mediante tomografías de su momia, ha producido una imagen sorprendentemente similar a los antiguos retratos que muestran al rey de niño, informaron los principales arqueólogos de Egipto.
Una de las imágenes muestra el rostro infantil de un joven con mejillas regordetas y mentón curvo, semejante a la famosa máscara de oro del rey Tutankamon hallada en su tumba en 1922 en la excavación dirigida por el británico Howard Carter.
Tres equipos de artistas y científicos forenses, procedentes de Francia, Estados Unidos y Egipto, construyeron modelos del rostro del faraón niño en base a fotografías tomadas con una resolución de 1.700 puntos de las tomografías de su momia, que revelan cómo se veía el día de su muerte, hace 3.300 años.
La Maldicion de Tutankamon
Tumba de Tutankamon
Lord Carnarvon financió la búsqueda de la tumba de un faraón hasta entonces desconocido, Tutankamon, cuya existencia había sido detectada por Carter. El 4 de noviembre de 1922 Carter halló la tumba de Tutankamon (posteriormente designada KV62), la tumba encontrada estaba casi intacta, siendo la mejor conservada del Valle de los Reyes. Junto a Lord Carnarvon, el 16 de febrero de 1923, Carter abrió la cámara funeraria siendo el primero en ver el sarcófago de Tutankamon.
Tesoros de Tutankamon
Los tesoros de la cámara funeraria de Tutankamon se han convertido en la atracción de la temporada en Mexico, a través de un millar de réplicas talladas a partir de los objetos hallados en el mausoleo del legendario faraón egipcio. La muestra "Tutankamon: Su tumba y sus tesoros" busca ofrecer al espectador una experiencia "didáctica" que le permita "revivir" la experiencia de descubrir la tumba del joven faraón a tamaño natural,
LA MASCARA DE TUTANKAMON
Sarcofago de Tutankamon
LA FAMILIA DE TUTANKAMON
Pese a ser considerado por los historiadores un monarca relativamente menor, Tutankamón se volvió el símbolo de la antigua civilización egipcia, luego del espectacular descubrimiento de su tumba en 1922 –a cargo del arqueólogo británico Howard Carter–, llena de artefactos deslumbrantes, entre ellos su máscara mortuoria hecha de oro macizo.
Tutankamón fue proclamado faraón en 1333 aC, cuando tenía apenas 10 años de edad, y su reinado duró solamente nueve años, aunque tuvo lugar en una época decisiva de la historia de Egipto.
Los análisis científicos se realizaron entre 2007 y 2009, y buscaban determinar los vínculos de parentesco entre varios personajes, y la posible existencia de características patológicas hereditarias en el rey Tut.
Como resultado, se logró confirmar que el padre de Tutankamón fue el faraón Akenatón, esposo de la reina Nefertiti, al concluir que los restos mortales de ambos comparten varias características morfológicas únicas y tienen el mismo grupo sanguíneo.
Figura del monarca egipcio escaneada en 2005Foto Ap
La investigación también logró determinar que la madre de Tutankamón fue la mujer cuya momia es identificada con la clave KV35YL, cuyo nombre sigue siendo desconocido, y que su abuela fue la reina Tye, madre de Akenatón.
Estos resultados permiten pensar que una circulación sanguínea insuficiente de los tejidos óseos, que debilitó o destruyó parte de los huesos, combinada con paludismo, fue la causa más probable de la muerte de Tutankamón, ocurrida luego de una fractura, detalló Zahi Hawass en el citado artículo de la AME.
Los estudios también revelaron la existencia de malformaciones en los parientes del faraón, entre ellas la enfermedad de Kohler, que destruye células óseas, y mostraron la presencia del parásito Plasmodium falciparum, causante del paludismo, en el descubrimiento más antiguo de su tipo.
Por ello en la tumba de Tutankamón fueron encontrados una vara gruesa, que el monarca habría utilizado como bastón para caminar a causa de la debilidad de su esqueleto, y una especie de farmacia completa que lo acompañaría en el mundo de los muertos.
Al mismo tiempo, los análisis científicos descartaron varias hipótesis en torno a la muerte del monarca egipcio, como la probable existencia de ginecomastia (el desarrollo de los senos en los hombres), o el síndrome de Marfan, enfermedad genética muy rara que produce la dilatación de la aorta.
Debido a su importancia, duración y resultados, esta serie de estudios podría abrir la puerta a un nuevo enfoque en las investigaciones de genealogía molecular y paleogenómica, consideraron los científicos que han seguido el caso.







