En las cartas del Tarot se recogen todas las posibilidades de conducta, es en este sentido, un esquema de los manuales mnemotécnicos usados en la Edad Media, para ayudar a la memoria, y en ellas se intenta agrupar toda la sabiduría del Antiguo Egipto.
Las cartas muestran pautas de conducta que engloban prácticamente todas las situaciones que se pueden producir en la vida de una persona. El Tarot Egipcio como Oráculo de los Faraones proviene del Gran Libro de Thot, un papiro superviviente de azarosas y dramáticas historias. Thot, el maestro de los maestros, llegó a Egipto desde la constelación de Sirio, mediante un objeto volador, con siete sabios que le acompañaron para traer todo su saber a los pobladores del planeta Tierra.
Aquel papiro desapareció y fue quemado, pero alguien se ocupó de que no se perdiera y su copia apareció más tarde en manos de uno de los hijos de Ramsés II. Todo cuanto era posible conocer respecto al mundo, tanto visible como invisible fue resumido en setenta y ocho figuras. En ellas se recogen todas las posibilidades de conducta, es en este sentido, un esquema de los manuales mnemotécnicos usados en la Edad Media, para ayudar a la memoria intentando agrupar toda la sabiduría del Antiguo Egipto.
Las cartas muestran pautas de conducta que engloban prácticamente todas las situaciones que se pueden producir en la vida de una persona, contienen la esencia vital de todo cuanto el hombre ha podido conocer o intuir, sintetizando en símbolos las enseñanzas morales y metafísicas que el pensamiento humano ha sabido acumular a lo largo de su historia.
En la antigua cultura egipcia, cada día que nacía una persona se le bautizaba con el nombre de un Dios de acuerdo a su regencia.
La astrología egipcia es un sistema global de descripción de la realidad que analiza y clasifica los fenómenos de la naturaleza. Sus teorías son consideradas leyes cósmicas inmutables, aplicables a cualquier plano y manifestación de la vida.
Palabra de poder de cada signo:
Hijos de Bastet → Yo sé
Hijos de Selket → Yo doy
Hijos de Apep → Yo poseo
Hijos de Ptah → Yo soy
Hijos de Atum → Yo pienso
Hijos de Isis → Yo puedo
Hijos de Ra → Yo reino
Hijos de Horus → Yo analizo
Hijos de Maat → Yo amo
Hijos de Osiris → Yo deseo
Hijos de Hator → Yo veo
Hijos de Anubis → Yo uso
El único astro que realmente fascinó a los egipcios fue el Sol, debido a la regularidad de su trayecto. Los grandes sacerdotes de Héliopolis, ciudad sagrada muy antigua, enseñaban que el Dios solar Re aparecía bajo aspectos diferentes durante el transcurso del día, en analogía con las 4 edades del hombre.
El Sol de la mañana fue representado por un niño, el del mediodía por un adulto o un halcón, el Sol poniente por un viejo, y el de medianoche por la piel de Osiris en el mundo subterráneo.
Sin embargo, aunque los conocimientos astronómicos, esotéricos, artísticos y técnicos eran, sin duda, enormes, y aunque su creencia en la tanatología daba lugar a una gran elevación de pensamiento, los egipcios estaban lejos del nivel de conocimiento de los pueblos descendentes en Mesopotamia, y sólo después estos últimos tuvieron acceso a este conocimiento.
El año estaba dividido en 12 meses. A su vez, cada mes se dividía en 3 períodos de 10 días, precursores de los decanatos utilizados todavía en la astrología popular contemporánea. Su representación más antigua se encuentra en la tumba de la V dinastía (hacia el año 2000 a.C.).


No hay comentarios:
Publicar un comentario